El capullo del Xsara
Cada vez tengo más abandonado el blog, pero el otro día me ocurrió una cosa y tenía que contarlo.
Venía conduciendo por una carretera nacional tranquílamente cuando al mirar por el retrovisor ví un Citroen Xsara azúl que venía pegándose a mí. Estábamos en una zona donde estaba prohibido adelantar. Bueno, yo no iba al límite de la velocidad permitida y como el de atrás parecía tener mucha prisa decidí acelerar un poco hasta llegar a una zona donde el capullo pudiese adelantarme. Total que cuando llegue a dicha zona bajé un poco el ritmo para permitir que me adelantase. Pues bien, el niñato no lo hizo de inmediato si no que esperó a que viniese un coche de frente para efectuar su maravillosa maniobra de adelantamiento. El muy hijo de su madre nos hizo frenar a mí y al coche que venía de frente.
Después de esta magnífica demostración de habilidad al volante el capullo del Xsara pisó el acelerador y se perdió a lo lejos.
Resulta que más adelante había mucho tráfico por lo que manteniendo mi velocidad volví a encontrarme al prestigioso conductor. Esta vez tenía por delante unos tres coches que debía adelantar en cuanto pudiese, ese era su objetivo pues en cuanto pudo, sin poner intermitentes ni nada se decidió y comenzó a adelantar. Esta vez su maniobra fue mucho mejor ya que sólo hizo desviarse a un coche que venía de frente, a pegar un frenazo a un camión que le seguía y a hacer que todos los que íbamos por nuestro carril bajásemos la velocidad de inmediato. Bien por el capullo.
Pero la cosa no acabó aquí, yo a mi ritmo adelanté poco a poco a los coches que tenía delante y como no, unos kilometros después volví a encontrarme con el prestigioso conductor. Su reto ahora se tornaba interesante puesto que en su camino hacia la victoria se encontraba una fila de unos diez coches. Y como no, sin pensárselo dos veces se dispuso a dar alcance a todos a la vez, pero he aquí que a mitad del trayecto se le apareció de frente un vehículo por lo que se tuvo que meter corriendo otra vez en nuestro carril, con el ya consabido nuevo frenazo de toda la fila. Y aquí viene lo bueno. El capullo del Xsara se había puesto a adelantar cerca de un cruce ¿y quién se encontraba en dicho lugar?
Pues sí, la guardía civil.
Os juro que fue la primera vez que me alegré de ver a la guardia civil en la carretera. Y más cuando uno de los agentes se puso en medio de la carretera para dar el alto al dueño del Xsara, seguramente para darle unas palmaditas en la espalda tras ver la maravillosa maniobra del capullín.
Y allí terminó todo, con el niñato hijo de su madre parado en el arcén dando explicaciones a la guardia civil y con el resto de conductores aplaudiendo al pasar a su lado. Espero que le cayese una buena.
En fin, espero que nadie se tenga que cruzar con uno de estos capullos, independientemente del coche que tengan. Yo por mi parte me reí mucho al pasar a su lado, que se joda.
